El afectado y sus familiares no pueden pensar en la realidad,están paralizados por el miedo, miedo a toda la situación, a no poder asumirla, a cómo va a ser la vida a partir de este momento, pese a recibir apoyo de otras personas se sienten solo e incapaces, desamparados.
Esta situación de pánico es normal, sucede en casi todas las ocasiones y la persona que lo padece debe ser consciente de ello, se trata de una sensación pasajera pero complicada de manejar.
Se caracterizar por la sensación de pérdida de control sobre el presente y el futuro, sin posibilidad de solución. La persona que lo sufre se siente desamparada, desolada y sin posibilidad de ser ayudado.
El mejor apoyo en estos casos es hacer comprender a la persona en esta situación que es normal que esta etapa pasajera se sufra, y que el dolor por complicado que sea debe ser superado.
El apoyo de amigos y familiares debe dirigirse a transmitir la sensación de que no se está solo. Es recomendable que las personas cercanas busquen y suministren información sobre clínicas, trámites y centros de ayuda, aunque es una etapa que hay que madurar internamente saber que existen asociaciones, abogados, médicos, ayudas... servirá de gran ayuda al afectado por un ictus o derrame cerebral y sus familiares.